18.11.2008, 14:43
¿Un juego o maternidad alternativa?
Quizás las niñas de hoy prefieran jugar con balones y pistolas, pero para muchas las muñecas son el juguete predilecto. Inclusive a algunas mujeres adultas les gusta coleccionar muñecas. Recientemente un documental de la BBC reveló que existen mujeres que usan 'muñecos renacidos' como una forma de maternidad.
Réplicas humanas
En nuestra sociedad de consumo el juguete ya no es patrimonio de los niños, y no estamos hablando de juguetes sexuales que merecen un capítulo aparte. En los países del primer mundo, adultos de ambos sexos son coleccionistas incurables de juguetes, principalmente de muñecas, pero este afán de jugar con ellas está alcanzando otro nivel en el caso de los 'muñecos renacidos'.
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[FONT=Comic Sans MS]Un documental de la BBC titulado My Fake Baby (Mi bebé falso) muestra los artículos fabricados por, entre otras, la inglesa Jaime Eaton. Se trata de muñecas idénticas a un recién nacido que poseen la capacidad de moverse, respirar y llorar.
Eaton, quien fabrica estos 'bebés' tan realistas que incluso tienen lunares, venas y un corazón que late, los puede hacer a pedido siguiendo las características que sus clientes solicitan. Incluso fabrica muñecos inspirándose en fotografías, réplicas de criaturas reales.
Los bebés están hechos de vinilo, su cabello es de procedencia humana y están rellenos para que su peso coincida con el de un recién nacido. Cada muñeco viene acompañado de su partida de nacimiento.
Un consuelo
Tras esta tendencia existe un drama psicológico que permite a muchas compradoras compensar el dolor por haber perdido hijos o por no poder tenerlos. La misma Eaton, tras cuatro cesáreas, quedó incapacitada de concebir. Esto la llevó a este curioso negocio. Una de sus clientes es una mujer que reemplazó con un muñeco al nieto que cuidó durante la enfermedad de su hija. Otra prefiere cuidar de un 'hijo artificial' que no ensucia ni molesta.
Aparte de comprar las criaturas, las clientas gastan sumas exorbitantes en artículos para bebés, ya que tratan a los muñecos como si fuesen sus hijos. Jaime Eaton vende por Internet estas muñecas por 350 libras esterlinas (más de 556 dólares).
Pero no es la única fabricante de 'muñecos renacidos'. Hay otros sitios de fabricantes o tiendas cibernéticas donde se pueden adquirir estos bebés artificiales de $500 a 700 dólares.
Según el Doctor Juan Ignacio Rosales Barrera, psiquiatra presidente de la Sociedad Mexicana de Neurología y Psiquiatría, los muñecos son un mecanismo de consuelo válido, pero peligroso, "en cierto momento (las dueñas) pueden sentirse frustradas por no ser real o confundir la realidad y permanecer ligada emocionalmente al muñeco".
En cuanto a la causa psicológica tras el auge de este juguete, el doctor Rosales lo relaciona al auto-aislamiento del ser humano en nuestra sociedad moderna. "Cada día menos personas pueden vincularse con otras, hay mayor dificultad de establecer relaciones formales, no pueden tener relaciones trascendentales y suplen todo esto con un 'muñeco'.Cada día más gente joven teme comprometerse con alguien".
El arte de hacer bebés
La técnica de crear estos juguetes, conocida como reborning, es un verdadero arte. Las artistas se enorgullecen de su primoroso trabajo que equivale a esculturas artesanales. En Internet hay foros sobre esta artesanía, sitios donde comprar materiales y espacios donde se enseña a crear 'muñecos renacidos'.
Para la artista Stephanie Sullivan, dueña de la firmaHunnybuns, la técnica tras la creación de sus muñecos es un arte que le brinda satisfacciones y le permite hacer amistad con gente de todo el mundo. "Fabrico 'bebés renacidos' porque satisface mi lado artístico y los resultados son muy gratificantes. Creo sinceramente que es una forma de arte. Las reacciones de la gente al ver mis muñecos también revalidan mi trabajo. Tengo coleccionistas de todo el mundo que adoran a mis bebés", dijo.
Desde el 2002 que está en este negocio e inicialmente la motivó la curiosidad. "Encontré la primera muñeca eneBay y me sentí asombrada, escandalizada e intrigada, todo al mismo tiempo. No podía creer que alguien pudiera tomar una muñeca de vinilo y con pinturas y una peluca la hiciera parecer una niña de verdad. En una semana, ya había hecho mi primera 'renacida' y no he parado desde entonces".
Algo de morbo
En cuanto al lado 'morboso' de coleccionar estos controversiales muñecos, Stephanie opina que eso es una fabricación de los medios. Sus clientes son coleccionistas que admiran el realismo de sus creaciones y no mujeres que buscan consuelo en ellas.
"Basándome en conversaciones con coleccionistas, estimo que el 99 por ciento colecciona los bebés porque les gusta el arte. La mayoría los colecciona como hobby. Sólo un porcentaje menor colecciona 'bebés renacidos' porque necesitan reemplazar un niño.
"Aunque los medios de comunicación han tratado de explotar ese aspecto, tanto los coleccionistas como los fabricantes saben que no se trata de bebés reales. Yo he vendido muñecas a todas partes del mundo. Hasta donde yo sé, sólo en una ocasión una mujer compró una de mis 'renacidas' para consolarse", asegura esta artista.
Otras artistas han tenido motivos más personales para crear a los 'muñecos renacidos'. En el 2005, Heather Anne Arkley de Ohio, dueña de Lil Peanuts Nursery, encontró consuelo en esta artesanía y un desahogo para la frustración que conllevaba intentar concebir un segundo hijo.
"Durante el tratamiento y la agonía de tratar de concebir con todo tipo de ayuda, el 'reborning' me ayudó a controlar mis pensamientos. El arte me ayudo a mantener la cordura a través de estas hermosas creaciones", aseguró. La historia tuvo un final feliz, tras el nacimiento de Mia, su mamá ahora combina el cuidado de sus hijas con la creación de estos muñequitos.
Heather opina que sus creaciones efectivamente estimulan las emociones de sus clientes. "Creo que la gente los colecciona porque la emoción de cargar un bebé renacido los lleva a esa época inocente de nacimiento de sus propios hijos y los ayuda a recordar". Por otro lado, la artista percibe a estos muñecos como elementos de apoyo para quienes han perdido a sus hijos. "Los renacidos ayudan a llenar ese vacío".
Roberta Zaimes es dueña de Roberta's Reborn Babies, y ha tenido pedidos por razones de todo tipo: "mucha gente compra renacidos por su belleza como si fueran cualquier otro objeto artístico. Otros buscan un recordatorio que represente a seres queridos. Muchos compran los muñecos para regalarlos a hijos o nietos como si fueran un recuerdo de familia".
Otros quieren réplicas que serían el equivalente de comisionar un retrato de su hijo. "No hay dos pedidos iguales. Me han comprado muñecos para ser usados en televisión o cine como reemplazos de niños o bebés reales. Como toda hermosa obra de arte hay razones definitivamente sicológicas para explicar su atractivo".
Ciertamente, las palabras de estas artistas reflejan otra realidad que la mostrada en la prensa. Un detalle curioso es que Stephanie Sullivan nota que hay muchos hombres interesados en sus creaciones: "Cuando saco a mis 'renacidos' a un lugar público, me sorprende que a muchos hombres les fascinan. Más hombres que mujeres se detienen a preguntar o a hacer comentarios sobre los muñecos".
Quizás las niñas de hoy prefieran jugar con balones y pistolas, pero para muchas las muñecas son el juguete predilecto. Inclusive a algunas mujeres adultas les gusta coleccionar muñecas. Recientemente un documental de la BBC reveló que existen mujeres que usan 'muñecos renacidos' como una forma de maternidad.
Réplicas humanas
En nuestra sociedad de consumo el juguete ya no es patrimonio de los niños, y no estamos hablando de juguetes sexuales que merecen un capítulo aparte. En los países del primer mundo, adultos de ambos sexos son coleccionistas incurables de juguetes, principalmente de muñecas, pero este afán de jugar con ellas está alcanzando otro nivel en el caso de los 'muñecos renacidos'.
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[FONT=Comic Sans MS]Un documental de la BBC titulado My Fake Baby (Mi bebé falso) muestra los artículos fabricados por, entre otras, la inglesa Jaime Eaton. Se trata de muñecas idénticas a un recién nacido que poseen la capacidad de moverse, respirar y llorar.
Eaton, quien fabrica estos 'bebés' tan realistas que incluso tienen lunares, venas y un corazón que late, los puede hacer a pedido siguiendo las características que sus clientes solicitan. Incluso fabrica muñecos inspirándose en fotografías, réplicas de criaturas reales.
Los bebés están hechos de vinilo, su cabello es de procedencia humana y están rellenos para que su peso coincida con el de un recién nacido. Cada muñeco viene acompañado de su partida de nacimiento.
Un consuelo
Tras esta tendencia existe un drama psicológico que permite a muchas compradoras compensar el dolor por haber perdido hijos o por no poder tenerlos. La misma Eaton, tras cuatro cesáreas, quedó incapacitada de concebir. Esto la llevó a este curioso negocio. Una de sus clientes es una mujer que reemplazó con un muñeco al nieto que cuidó durante la enfermedad de su hija. Otra prefiere cuidar de un 'hijo artificial' que no ensucia ni molesta.
Aparte de comprar las criaturas, las clientas gastan sumas exorbitantes en artículos para bebés, ya que tratan a los muñecos como si fuesen sus hijos. Jaime Eaton vende por Internet estas muñecas por 350 libras esterlinas (más de 556 dólares).
Pero no es la única fabricante de 'muñecos renacidos'. Hay otros sitios de fabricantes o tiendas cibernéticas donde se pueden adquirir estos bebés artificiales de $500 a 700 dólares.
Según el Doctor Juan Ignacio Rosales Barrera, psiquiatra presidente de la Sociedad Mexicana de Neurología y Psiquiatría, los muñecos son un mecanismo de consuelo válido, pero peligroso, "en cierto momento (las dueñas) pueden sentirse frustradas por no ser real o confundir la realidad y permanecer ligada emocionalmente al muñeco".
En cuanto a la causa psicológica tras el auge de este juguete, el doctor Rosales lo relaciona al auto-aislamiento del ser humano en nuestra sociedad moderna. "Cada día menos personas pueden vincularse con otras, hay mayor dificultad de establecer relaciones formales, no pueden tener relaciones trascendentales y suplen todo esto con un 'muñeco'.Cada día más gente joven teme comprometerse con alguien".
El arte de hacer bebés
La técnica de crear estos juguetes, conocida como reborning, es un verdadero arte. Las artistas se enorgullecen de su primoroso trabajo que equivale a esculturas artesanales. En Internet hay foros sobre esta artesanía, sitios donde comprar materiales y espacios donde se enseña a crear 'muñecos renacidos'.
Para la artista Stephanie Sullivan, dueña de la firmaHunnybuns, la técnica tras la creación de sus muñecos es un arte que le brinda satisfacciones y le permite hacer amistad con gente de todo el mundo. "Fabrico 'bebés renacidos' porque satisface mi lado artístico y los resultados son muy gratificantes. Creo sinceramente que es una forma de arte. Las reacciones de la gente al ver mis muñecos también revalidan mi trabajo. Tengo coleccionistas de todo el mundo que adoran a mis bebés", dijo.
Desde el 2002 que está en este negocio e inicialmente la motivó la curiosidad. "Encontré la primera muñeca eneBay y me sentí asombrada, escandalizada e intrigada, todo al mismo tiempo. No podía creer que alguien pudiera tomar una muñeca de vinilo y con pinturas y una peluca la hiciera parecer una niña de verdad. En una semana, ya había hecho mi primera 'renacida' y no he parado desde entonces".
Algo de morbo
En cuanto al lado 'morboso' de coleccionar estos controversiales muñecos, Stephanie opina que eso es una fabricación de los medios. Sus clientes son coleccionistas que admiran el realismo de sus creaciones y no mujeres que buscan consuelo en ellas.
"Basándome en conversaciones con coleccionistas, estimo que el 99 por ciento colecciona los bebés porque les gusta el arte. La mayoría los colecciona como hobby. Sólo un porcentaje menor colecciona 'bebés renacidos' porque necesitan reemplazar un niño.
"Aunque los medios de comunicación han tratado de explotar ese aspecto, tanto los coleccionistas como los fabricantes saben que no se trata de bebés reales. Yo he vendido muñecas a todas partes del mundo. Hasta donde yo sé, sólo en una ocasión una mujer compró una de mis 'renacidas' para consolarse", asegura esta artista.
Otras artistas han tenido motivos más personales para crear a los 'muñecos renacidos'. En el 2005, Heather Anne Arkley de Ohio, dueña de Lil Peanuts Nursery, encontró consuelo en esta artesanía y un desahogo para la frustración que conllevaba intentar concebir un segundo hijo.
"Durante el tratamiento y la agonía de tratar de concebir con todo tipo de ayuda, el 'reborning' me ayudó a controlar mis pensamientos. El arte me ayudo a mantener la cordura a través de estas hermosas creaciones", aseguró. La historia tuvo un final feliz, tras el nacimiento de Mia, su mamá ahora combina el cuidado de sus hijas con la creación de estos muñequitos.
Heather opina que sus creaciones efectivamente estimulan las emociones de sus clientes. "Creo que la gente los colecciona porque la emoción de cargar un bebé renacido los lleva a esa época inocente de nacimiento de sus propios hijos y los ayuda a recordar". Por otro lado, la artista percibe a estos muñecos como elementos de apoyo para quienes han perdido a sus hijos. "Los renacidos ayudan a llenar ese vacío".
Roberta Zaimes es dueña de Roberta's Reborn Babies, y ha tenido pedidos por razones de todo tipo: "mucha gente compra renacidos por su belleza como si fueran cualquier otro objeto artístico. Otros buscan un recordatorio que represente a seres queridos. Muchos compran los muñecos para regalarlos a hijos o nietos como si fueran un recuerdo de familia".
Otros quieren réplicas que serían el equivalente de comisionar un retrato de su hijo. "No hay dos pedidos iguales. Me han comprado muñecos para ser usados en televisión o cine como reemplazos de niños o bebés reales. Como toda hermosa obra de arte hay razones definitivamente sicológicas para explicar su atractivo".
Ciertamente, las palabras de estas artistas reflejan otra realidad que la mostrada en la prensa. Un detalle curioso es que Stephanie Sullivan nota que hay muchos hombres interesados en sus creaciones: "Cuando saco a mis 'renacidos' a un lugar público, me sorprende que a muchos hombres les fascinan. Más hombres que mujeres se detienen a preguntar o a hacer comentarios sobre los muñecos".