Mexico Europa

Versión Completa: Niños del amor, niños de la vergüenza
Actualmente estas viendo una versión simplificada de nuestro contenido. Ver la versión completa con el formato correcto
Niños del amor, niños de la vergüenza

Vieron la luz del mundo en escondites, debieron renegar de su origen durante mucho tiempo y no podían hablar sobre sus padres.

Eran considerados “bastardos alemanes” y ahora exigen reparación.


Más de 200.000 niños, estima el historiador francés Fabrice Vergili, fueron procreados por soldados alemanes con mujeres francesas durante los cuatro años de ocupación alemana en Francia. Después de la guerra, las madres fueron en Francia objeto del odio de sus conciudadanos.

A más de 20.000 mujeres les fueron cortados los cabellos por “colaboración horizontal” y en muchas aldeas francesas se las expuso a la mofa pública.

También los hijos crecieron con ese estigma, por lo que ocultaron su origen durante muchos años. Desde hace algunos años, algunos de ellos se animan a aparecer en público y desde hace un par de meses pueden solicitar la ciudadanía alemana sin perder la francesa.

Europea con dos pasaportes

“Es un reconocimiento, si bien tardío. Estoy orgullosa de ser europea, con dos pasaportes. Puedo usar a veces uno y a veces, el otro”, dice Mijo Panier, nacida en 1943. Su padre era soldado de la Wehrmacht y ahora Panier ha solicitado la ciudadanía alemana, la meta de un largo camino en búsqueda de su verdadera identidad.

Apenas a los 16 años se enteró de que su padre era alemán, pero su padrastro le prohibió hablar de ello. Igualmente, pocos años después comienza a buscar a su padre carnal y lo encuentra, después de una odisea de cinco años, en las cercanías de Fráncfort del Meno. Padre e hija intercambian algunas cartas y luego se encuentran por primera vez. Mijo Panier recuerda esa reunión con lágrimas en los ojos: “Fue como si hubiera encontrado mi segunda mitad”.

Su padre está ya gravemente enfermo y pocos meses después, muere. Pero desde entonces, Mijo Panier mantiene un intenso contacto con su familia en Alemania. Una foto de sus medias hermanas cuelga en su sala de estar.

Búsqueda de las raíces familiares

Panier tiene una relación abierta con su historia familiar, pero su madre no quiere hablar de ello. Librarse de esa "vergüenza" es para muchos hijos de la guerra una motivación para solicitar la ciudadanía alemana.

También Hedwige Roberval ha enviado su solicitud a la embajada alemana. “Durante muchos años no me atreví a hablar de ello. Cuando, poco antes de mi matrimonio, le hablé a mi prometido sobre la identidad de mi padre, tuve mucho temor a que después no quisiera desposarme, pero él sólo se rió de ello.”

Los niños germano-franceses de la guerra crearon hace algunos años una asociación, "L'Amicale Nationale de la Guerre". Sus miembros se ayudan mutuamente en la búsqueda de sus raíces y se alientan a tener una relación abierta con su historia personal.

En ese camino, la ciudadanía alemana es un importante paso, dice Mijo Panier.

No bien reciba una respuesta positiva, quiere adoptar también el apellido de su padre.

En su buzón de correo ya lo ha puesto.
Vi un documental sobre este tema, es bien triste ver cómo eran condenadas las mujeres que tuvieron relaciones con los soldados. Aquí hay muchos hijos de mujeres alemanas y soldados rusos y americanos, pero desconozco si también sufrieron el mismo estigma.
URLs de Referencia